Adoración Perpetua




El culto a la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía o culto a Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar, ha estado presente en la iglesia desde tiempos muy remotos y ha sido, sin lugar a dudas, un recurso excepcional en los tiempos de aflicción, calamidad y necesidades del pueblo cristiano.

Diversas fuentes coinciden en indicar que este culto se incrementó a raíz de la institución oficial de la Fiesta del Corpus Christi, en el año 1264; pero se sabe que desde antes, ya se practicaba. Es sabido, también que en algunos ritos medievales de súplica en las aflicciones, el clamor de la Iglesia se dirige muchas veces al Señor presente en la Eucaristía. De este modo quiere darse mayor fuerza y realismo a este recurso angustiado de la Iglesia al Salvador del mundo. La reacción de la Iglesia, como siempre, ante situaciones humanamente desesperadas, es la oración suplicante, y en esta ocasión una oración cada vez más orientada hacia el mismo Cristo, presente en la Eucaristía. Y esta conmovedora costumbre va a tener formas cada vez más explícitas a medida que el culto a Cristo en la Eucaristía se va desarrollando.

Otros antecedentes

Los antecedentes inmediatos de la Adoración Perpetua, sin embargo, hay que buscarlos en fechas más recientes, en el Renacimiento, con la devoción de las Cuarenta Horas y, más tarde, con la Adoración Nocturna.

Adoración Perpetua

De acuerdo con la Enciclopedia Católica, en su versión de Internet, cuyo enlace se indica ( http://www.enciclopediacatolica.com/a/adoracionperpetua.htm), la primera instancia de Adoración Perpetua de la que hay constancia, es anterior a Corpus Christi y ocurrió en Avignon, Francia. El 11 de septiembre de 1226, en cumplimiento del deseo de Luís VIII de Francia, conocido también como El León, (5.sep.1187-8.nov.1226), quien acababa de obtener la victoria sobre los albigenses, se expuso, en acción de gracias, el Santísimo Sacramento cubierto con un velo, en la Capilla de la Santa Cruz.

Fue tan grande la muchedumbre, que el obispo, Pierre de Corbie, estimó conveniente continuar la adoración por la noche así como de día; propuesta esta que, posteriormente, quedó ratificada mediante la aprobación de la Santa Sede. Esta verdadera Adoración Perpetua fue interrumpida en 1792 y se reanudó en 1829, gracias a los esfuerzos de la "Confraternidad de los Penitentes-Gris" (Anales del Santo Sacramento, III, 90)

Se sabe también que la orden de benedictinos reformados “Religioso bianchi del corpo di Gesú Christo,” se unieron en Citeaux, Bourgogne (Borgoña), Francia, en 1393, y fueron aprobados más tarde como una comunidad separada, dedicándose a la adoración del Santísimo Sacramento.

Sin embargo, no fue sino hasta en el siglo XV que la Exposición seguida de la Adoración se convirtió en una práctica generalizada. Es curioso hacer notar que estas adoraciones eran generalmente por alguna razón especial, por ejemplo, para pedir la curación de un enfermo, o en la víspera de una ejecución, en la esperanza que el condenado tuviera una buena muerte.

Felipe II de España (21.may.1527 - 13.sep.1598) fundó en el Escorial la Vigilia del Santísimo Sacramento, en la que religiosos en pares sucesivos permanecen constantemente día y noche, ante el Santísimo Sacramento. Pero prácticamente, la devoción de las Cuarenta Horas, iniciada en 1534, y establecida oficialmente en 1592, fue verdaderamente la que desarrolló en forma general la Adoración Perpetua, diseminando la Adoración en una o varias iglesias de Roma hasta que gradualmente se extendió a todo el mundo, de forma que puede decirse en verdad que durante cada hora del año, el Santísimo Sacramento, expuesto solemnemente, es adorado por multitudes de fieles.

En 1641 el Barón de Renty, famoso por su devoción al Santísimo Sacramento, fundó en la parroquia de San Pablo en París, una asociación de damas para la Adoración Perpetua. En 1648, en San Sulpice se estableció la Adoración Perpetua, día y noche en reparación por los ultrajes cometidos por los ladrones contra la Sagrada Hostia. La Adoración Perpetua fue fundada en Lyons, en 1667, en la Iglesia de Hotel Dieu. Desde entonces se han hecho varias fundaciones en diversos sitios y por diferentes personas tanto religiosas como laicas, cuya historia puede seguirse en la valiosa obra titulada “Histoire du Sacrement de l’Eucharistie”, escrita por Jules Corblet (II, xviii). El último acontecimiento que es importante anotar aquí, es la organización en Roma en 1882, de “La Adoración Perpetua de Naciones Católicas representadas en la Ciudad Eterna”. Su objetivo es ofrecer reparación a Dios, renovada diariamente por algunas de las naciones católicas representadas en Roma, en las iglesias en las cuales se celebran las Cuarenta Horas, de la siguiente manera:

1. El domingo, Portugal, Polonia, Irlanda y Lombardía.
2. El lunes, Alemania, Austria, Hungría y Grecia
3. El martes, Italia.
4. El miércoles América del Norte, América del Sur y Escocia.
5. El jueves, Francia.
6. El viernes, las Misiones Católicas y Suiza.
7. El sábado, España, Inglaterra y Bélgica.

Esta organización tiene filiales en todo el mundo.

Es interesante destacar la propagación de la Adoración Perpetua en Francia durante los siglos diecisiete y dieciocho, en todas las iglesias y capillas de ciertas diócesis. La referencia más antigua de estas prácticas es en 1658, cuando las iglesias de la Diócesis de Chartres abrían sus puertas con este propósito desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde y dondequiera que hubiesen comunidades religiosas con capilla, la adoración continuaba día y noche. De igual forma en Amiens (1658); en Lyons (1667); Evreux (1672); Rouen (1700); Boulogne (1753). En esta última diócesis, las parroquias estaban divididas en doce grupos, representando los doce meses del año, y cada grupo constaba de tantas parroquias como días en el mes representaban. A cada iglesia en cada grupo se asignaba un día para la adoración. En Baviera el trabajo de la Adoración Perpetua comenzó en 1674, cayó en desuso, pero se reestableció en 1802, y a mayor escala en 1873. La Adoración Perpetua se interrumpió en Francia por la Revolución, pero fue restaurada bajo Luís Felipe en algunas diócesis pero especialmente en 1848, por la influencia del famoso pianista Hermann Cohen, quien después vino a ser Carmelita Descalzo bajo el nombre de Pére Augustin del Santísimo Sacramento. En seis diócesis francesas, la adoración es estrictamente perpetua. También ha prosperado en Bélgica, en diversas diócesis de Alemania, en Italia, México, Brasil y otros países suramericanos, en los Estados Unidos y Canadá, y aun en Oceánica.

La Adoración Nocturna se lleva a cabo en muchos países y está a cargo de asociaciones de hombres. La primera confraternidad para la Adoración Nocturna se llamaba “Pia Unione di Adoratori del SS. Sagramento” y fue fundada en Roma en 1810. En París, antes de la aprobación de la Ley de Asociaciones, la Adoración Nocturna era practicada en más de 130 iglesias y capillas por más dos mil quinientos hombres. La Adoración Nocturna en Roma, fue fundada en 1851 y erigida en archiconfraternidad en 1858, y prácticamente completa la cadena de asociaciones que rinden adoración perpetua al Santísimo Sacramento, en el sentido estricto de la palabra. Sería imposible dar aquí cuenta exacta del enorme número de asociaciones Eucarísticas, laicas y religiosas, dedicadas a la obra de la Adoración Perpetua. Además de las comunidades y asociaciones arriba mencionadas, se enumeran a continuación las sociedades más importantes cuyo objetivo es la Adoración Perpetua. Una lista relativamente completa puede hallarse en Corblet (op. Cit., II, 444 sqq.).

° La Sociedad de Picpus, fue fundada en 1594, teniendo como objeto honrar la vida oculta de Cristo, por medio de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento.

° En 1868 el Papa Pío IX otorgó el privilegio de la Adoración Perpetua a las Hermanas de la Segunda Orden de Santo Domingo en el monasterio de Quellins, cerca de Lyons, Francia. Esta orden fue fundada por el propio Santo Domingo en 1206, y sus constituciones están basadas en la Regla de San Agustín. El privilegio de la Adoración Perpetua fue extendido a unos pocos monasterios, tales como los de Newark, New Jersey, Hunt’s Point, y la Ciudad de New York, que fueron fundados por Quellins, pero no a los otros conventos de esa orden.

° En 1647 las Bernardinas de Port Royal se asociaron al Instituto de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento, y se unieron al nombre original de las Hijas del Santísimo Sacramento.

° Por medio de Mére Matilde quien era benedictina, Ana de Austria fundó en 1654, la primera comunidad de Benedictinas de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento, que es un instituto que se difundió ampliamente en toda la Europa continental. Sus miembros hacen un voto solemne de Adoración Perpetua. Durante la Misa conventual uno de los miembros de la comunidad se arrodilla en medio del coro, generalmente con una cuerda alrededor del cuello y sosteniendo una antorcha encendida en reparación a los frecuentes insultos en contra de la Sagrada Eucaristía . La palabra clave para ellas es “Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar”. Este es su saludo en todas sus cartas y visitas, la dicen al comienzo de su oficio, es la primera palabra que pronuncian al despertarse y la última al acostarse.

° La Orden de Religiosos de San Norberto fue fundada en 1767 en Coire, (Suiza), se dedican a la adoración perpetua del Santísimo Sacramento, entonando himnos en alemán.

° Las Adoradoras Perpetuas del Santísimo Sacramento, conocidas comúnmente como las Sacramentinas, fueron fundadas en Roma por una hermana franciscana y su orden fue aprobada por el Papa Pío VII en 1807. Durante la adoración nocturna, el Santísimo Sacramento permanece en el tabernáculo.

° Las Hermanas de la Adoración Perpetua en Quimper fueron fundadas en 1835. Además de la Adoración Perpetua, se dedican a educar a jóvenes para el trabajo doméstico o les enseñan un oficio.

° Existe una Congregación de Religiosas de la Adoración Perpetua que fue fundada en 1845 en Eisiedeln, Suiza. Las hermanas llevan un pequeño ostensorio sobre el pecho, para indicar su función especial de adoradoras perpetuas.

° La Congregación de las Hermanas de la Adoración Perpetua y de las Iglesias Pobres, fue fundada originalmente en Bélgica y tienen casas en todo el mundo. Por un decreto especial de la Congregación de las Indulgencias, la sede de esta archiconfraternidad fue transferida a Roma en 1879, donde absorbió a la archiconfraternidad del mismo nombre que ya existía allí. Su obra, no obstante, no está estrictamente dedicada a la Adoración Perpetua.

° La Sociedad del Santísimo Sacramento, fundada en 1857 por el Pére Eymard, es quizás la más conocida de todas. Sus miembros se dividen en tres clases: (a) los religiosos contemplativos, consagrados a la adoración perpetua; (b) los religiosos tanto contemplativos como activos, dedicados al ministerio sagrado; (c) la Tercera Orden, sacerdotes o laicos, quienes siguen sólo una parte de la regla. Esta sociedad mantiene una publicación Eucarística mensual titulada “Le Trés Saint Sacrement” (“El Santísimo Sacramento”). Tienen también una sociedad auxiliar de religiosas, y tienen casas en todo el mundo. Sus casas de Montreal, Canada y de la ciudad de Nueva York son muy conocidas.

° La Liga Eucarística de Sacerdotes, a través de su publicación mensual “Emmanuel”, prácticamente mantiene la Adoración Perpetua entre sus sacerdotes miembros.

Sería imposible enumerar las indulgencias especiales que corresponden a estas diferentes Asociaciones.

El Manual de la Adoración Nocturna en España señala que este culto floreció en numerosas Cofradías del Santísimo Sacramento, algunas de las cuales, por su especial espíritu de reparación, se llamaron Cofradías de Penitentes. Especial importancia cobró la Cofradía radicada en la iglesia de Santa María Sopra Minerva, en Roma, que, nacida en 1530, fue aprobada y erigida canónicamente por Su Santidad Pablo III con su Bula Dominicus Noster Jesus Christus, en 1539.

Las Cuarenta Horas

Aparece por primera vez a finales de la Edad Media, aproximadamente al comienzo del siglo trece. Podrían hacerse conjeturas que dicha adoración estaba relacionada con el hecho de la reserva en la Iglesia primitiva, especialmente en vista del deseo evidente de que la Eucaristía representara la unidad y continuidad de la Iglesia, ya que es improbable que no existiera algún tipo de continuidad en la adoración evidentemente manifestada a la Hostia en la Synaxis. Pero no puede insistirse en tal conjetura en base a lo siguiente:

Adoración Nocturna

La Adoración nocturna nació en Roma. En 1534, en reparación a los ataques de los protestantes contra la Eucaristía, los capuchinos decidieron incrementar la exposición del Santísimo durante los tres días que precedían a la Cuaresma. Estos días popularmente se utilizan en carnavales. Establecieron así cuarenta horas consecutivas de adoración, el tiempo que transcurrió aproximadamente entre la crucifixión y la resurrección de Nuestro Señor.

Comenzando en Milán, Italia, la práctica pronto se propagó por todo el país y por el mundo. San Felipe Neri introdujo la devoción en Roma.

Los Papas Pío IV, Clemente VIII y Pablo V la enriquecieron con numerosas indulgencias.

La adoración nocturna para hombres comenzó en Nuestra Señora de las Victorias (París), el 6 de diciembre de 1848. Desde París, los centros de adoración nocturna se extendieron por el mundo. En 1875 había en Francia unas sesenta diócesis con adoración perpetua diurna. En cuarenta de ellas había también adoración nocturna.

Algunas asociaciones tomaron la adoración perpetua como uno de sus principales fines. Entre ellas está la Archicofradía del Sagrado Corazón de Jesús.

La Exposición al Santísimo ha sido recomendada con frecuencia por los Papas. La vida de los santos está repleta de testimonios de amor al Santísimo y de los maravillosos frutos de la adoración.

Se dice que en la Catedral de Lugo, España, ha habido Adoración Perpetua por más de mil años en expiación de la herejía Prisciliana. (El Cardenal Vaughan hace referencia a esto en una carta oficial al Cardenal Primado de España, 1895).

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